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miércoles, 21 de marzo de 2012

Hugo Ferdinand Boss (8 de julio de 1885 – 9 de agosto de 1948) fue el fundador de la casa de modas Hugo Boss AG y un convencido partidario nazi que obtuvo la licencia de Tercer Reich para la confección de los uniformes paramilitares del régimen de Hitler en el periodo previo a la Segunda Guerra Mundial y durante este periodo para la Waffen SS y la Werhmacht.



Tommy Hilfiger:



Proveniente de una familia católica irlandesa, Tommy Hilfiger es el segundo de nueve hermanos. Tuvo claro desde temprana edad que quería dedicarse al mundo de la moda. Así, en 1969 comenzó a trabajar como distribuidor de ropa hippie. Luego, en los comienzos de la era disco (finales de los años 70 y primeros 80), trabajó en la marca Jordache. Hilfiger tiene cuatro hijos con su ex esposa, Susie: Alejandría ("Ally"), Richard, Elizabeth, y Kathleen. Su aliado hija apareció en el reality show de MTV Rich Girls y su hijo, Rich, fue firmado a superficie de la etiqueta completa hip hop super productor Swizz Beatz. Hilfiger puso Greenwich, Connecticut, la mansión en el mercado en el verano de 2008 por un precio de $ 27 millones. El 12 de diciembre de 2008, se casó con su segunda esposa, Dee Ocleppo (Carolina Deniz Erbuğ), ex esposa de Gianni Ocleppo, famoso jugador de tenis italiano de la década de 1980. El 25 de febrero de 2009, el New York Post informó que Ocleppo tenía tres meses de embarazo, y Hilfiger daría la bienvenida a un quinto hijo a finales de 2009. [8] El 4 de mayo de 2009, Hilfiger y Ocleppo anunciaron que estaban esperando un hijo, [9] que nació el Martes, 04 de agosto 2009, y nombró a Sebastian Thomas Hilfiger.
Creó su propia línea en 1985 y, siendo casi un desconocido, lanzó una campaña con el siguiente mensaje: "Los cuatro mejores diseñadores de ropa de hombre son Ralph Lauren, Perry Ellis, Calvin Klein y Tommy Hilfiger". Desde entonces, Tommy Hilfiger se ha afianzado como una de las grandes marcas de ropa a nivel mundial.

DIseñadores:

Diseñadores Juveniles

Tommy Hilfiger
Guess by Paul Marciano
Hugo Boss
Ralph Lauren
United Colors of Benetton


Diseñadores importantes

Salvador Ferragamo
Valentino
Oscar De La Renta
Carolina Herrera
Donna Karan New York
Jean Patou
Yves Saint Laurent
Christian Dior
Giorgio Armani
Kenneth Cole
Christian Lacroix
Jean Pierre
Marc Jacobs
Louis Vuitton
Hermes
Thomas Burberry
Bvlgari
Gucci
Moschino
Kenzo
Roberto Cavalli

Karl Lagerfeld Diseñador prestigiado de la marca Chanel, Chloé y Fendi.

Miuccia Prada Diseñadora de la marca Prada y Miu Miu

Gianni Versace, despues de su muerte la casa Versace quedo en manos de su hermana Donatella, de esta marca se desprende la marca Versus.

John Galliano, tiene su marca bajo su mismo nombre y la marca Givenchy

Domenico Dolce y Stefano Gabbana fundadores de Dolce & Gabbana (D&G)

¿Qué es la moda?


La moda se refiere a las costumbres que marcan alguna época o lugar específicos, en especial aquellas relacionadas con el vestir o adornar.
Y es que la moda es el gusto masivo, impuesto o adquirido, frente a la ropa, los perfumes, los anteojos, los colores, y todo lo que se vincule con el embellecimiento. No sólo el de la mujer, ya que los hombres, cada vez con más fuerza, se incorporan a los gritos de la moda.
Por ende, la moda es aquello, que se considera actual. Lo que se está utilizando en un período determinado. Anteriormente, la moda, era un poco más estable, no cambiaba tan rápido. Hoy en día, la moda cambia de estación en estación y de año en año. La moda actual, no es perdurable, por lo que siempre hay que estar atento a lo que se va a utilizar en la próxima temporada.
Con respecto a la historia de la moda, los primeros vestigios de esta se pueden encontrar incluso en la prehistoria. Ya que los seres humanos, también se vestían. En un principio, utilizaban cueros de animales, para taparse. Además, los dientes y uñas de los animales, eran utilizados para formar collares, usados por hombres y mujeres. Con el tiempo se utilizaron rompas más elaboradas y las mujeres comenzaron a pintarse la cara.
Posteriormente, con la llegada de la primera gran civilización, la Sumeria, la moda cambia radicalmente. Esto, ya que se comienzan a confeccionar, estilos de ropa muchísimo más elaborados. Asimismo, comienzan a construir casas y palacios para sus dioses; todo aquello, era adornado con gran afán.
Luego los egipcios, vendrían a pulir todo aquello. Estas personas, eran bastante vanidosas. Por lo que cuidaban muchísimo su apariencia. Es más, hombres y mujeres, se afeitaban la cabeza, para solamente utilizar pelucas. Fueron personas, que utilizaban muchísimo las joyas. Asimismo, las pinturas para la cara. De igual manera, eran fanáticos de los perfumes.
Lo mismo ocurrió con los griegos, quienes por lo general, utilizaban los chitones. Confecciones hechas con lana, las cuales llegaban hasta las rodillas en los hombres y hasta los talones en las mujeres.
Los romanos a su vez, utilizaban la famosa toga. La cual pasaba por un hombro y daba la vuelta por debajo del brazo. Hombres y mujeres la utilizaban. Asimismo, las mujeres se preocupaban bastante de sus cabellos. Por ende, eran asiduas a peinárselo y formar tocados bastantes elaborados.
Con el paso de los siglos, la moda, se fue poniendo cada vez más refinada. Por ejemplo, en la Edad Media, la ropa a utilizar por hombres y mujeres, era bastante más compleja, que la utilizada por las civilizaciones anteriormente mencionadas. De igual manera, las mujeres utilizaban más joyas y vestidos largos. Pocas zonas del cuerpo, quedaban a la vista de los hombres. Esta época, fue marcada por el recato y la condena frente a lo considerado como las malas costumbres.
De manera posterior, en el siglo XVIII, la moda, era lo que vestía la clase alta del Viejo Continente, principalmente la francesa. Eran los aristocráticos, quienes vestían a lo mode o gusto francés. Por ende, tuvo que llegar la Revolución Industrial, para que los burgueses, pudieran vestir a la moda. Ya que las telas más finas, al igual que los perfumes y otros accesorios, eran solamente adquiridos hasta aquel entonces, por la aristocracia de Europa. Esto, debido al costo de los mismos.
A fines del siglo XVIII, comienzan a aparecer las primeras revistas que se dedicaban a investigar y mostrar, todo aquello concerniente a la moda actual.
Pero lo principal de la moda, es que esta refleja la cultura de un país o lugar, al igual que los cambios económicos que se suscitan en los mismos. La moda no es la misma en todas partes. Incluso el clima, es un factor poderoso, al momento de considerar lo que es la moda, en un lugar u otro dentro del globo. 


miércoles, 14 de marzo de 2012

La moda del siglo XX


Se afirma que el actual sistema de la moda se fraguó con el gran modisto inglés Charles Frederick Worth, y lo hizo asentándose sobre dos pilares: La Alta Costura y la Confección que después evolucionó al llamado prêt- á- porter. Worth sentó las bases de la Alta Costura. En 1857 abrió su tienda de modas en París, donde se estableció, y tuvo un éxito espectacular: diseñó los ciento cincuenta vestidos exclusivos que lució la emperatriz Eugenia de Montijo en la inauguración del Canal de Suez. Es el precursor de los primeros pases de modelos: presentaba una nueva colección de sus diseños cada temporada. Además al presentarlo sobre modelos de carne y hueso supuso un avance original. Las clientas elegían y se realizaban los modelos a medida. Durante unas décadas el concepto moda y alta costura se identificaron.
La moda en este periodo adquiere una importancia tal, por el desarrollo y expansión alcanzados, que merece un capítulo a parte. Dividimos este siglo en dos etapas, bien distintas :
Primera etapa. Periodo de guerras.
La primera mitad de siglo marcada por varios factores que influyen decisivamente sobre el tema de la moda: las dos guerras mundiales y la alta costura. La Primera Guerra Mundial aceleró los cambios en varios campos de la sociedad y cultura: un número cada vez mayor de mujeres con estudios superiores, la fascinación por los deportes, y el uso generalizado de los automóviles, dando lugar a un nuevo estilo de vida. En consonancia con ese estilo las mujeres usan cada vez más a diario el traje sastre de mayor funcionalidad. Esto convive con las creaciones propias de los modistos de alta costura que, fieles al espíritu del Modernismo, proponen para la mujer un canon de belleza combinación de elegancia y opulencia. La silueta en forma de “S”, requiere seguir usando los incómodos corsés.
Fue otro diseñador de alta costura, Paul Poiret, en su afán de descubrir nuevas formas de belleza para la mujer, el que prescinde de los corsés, cambiando la silueta al “estilo helénico”, sus diseños están influenciados por temas orientales, introdujo en este sentido el turbante como tocado de mujer.
En estos momentos, un artista granadino afincado en París, Mariano Fortuny inventa un vestido plisado al que llamó “Delphos”, inspirado en las siluetas griegas. Él mismo teñía la tela consiguiendo colores delicados, o bien la estampaba en numerosas ocasiones con motivos japoneses. Solía emplear seda y consigue aunar belleza, comodidad, sobriedad, a través del tejido noble que cambiaba de tonalidad y brillo con el movimiento. Lo llevaron las mujeres más bellas e importantes del momento.
El atuendo masculino sufre modificaciones pequeñas como chaqueta más holgada y pantalones más estrechos en los bajos para favorecer el movimiento.
Después de la Primera Guerra Mundial, una vez superados los estragos propios de un conflicto armado, se producen cambios importantes, se empieza acelerar el ritmo de vida de la gente. En la vestimenta de la mujer: se acorta la falda del tobillo a la rodilla. El peinado se hace más sencillo a modo de melena corta; se adopta un estilo masculino a lo garçonne (por encima de la nuca), rechazando el realce del busto o la cintura, que dio lugar a lo que se conocerá como estilo art decó. La sencillez del vestido hace que se complementen con boas de plumas y otros accesorios. Surgen prendas específicas de playa, y costumbres como nadar y tomar el sol.
La diseñadora y modista Gabrielle (Cocó) Chanel, tuvo un papel decisivo en el cambio de indumentaria femenino e introdujo un nuevo concepto de elegancia femenino. Diseñó ropa juvenil, cómoda, dando a la mujer un aspecto esbelto y chic; utilizó tejidos y formas novedosos. Creó el petit robe noir, un sencillo vestido negro, ya un clásico en la moda de elegancia sencilla. Otra de sus importantes contribuciones a la moda es la ostentosa bisutería.
Los nuevos movimientos artísticos como el surrealismo, el futurismo y el art decó propusieron que todo el entorno de la persona, incluyendo la indumentaria, debería estar en armonía, como un única manifestación de artística. Los accesorios decorativos y textiles del art decó surgieron de la colaboración de artistas de vanguardia. La diseñadora que trabajó más directamente con éstos fue la genial Elsa Schiaparelli.
La Segunda Guerra Mundial causó un importante perjuicio a la moda parisina. Alemania pretendía trasladar a Berlín o Viena, la Alta Costura parisina, sin conseguirlo. Al terminar la contienda, comienza un periodo de escasez y racionamiento en todo y por tanto en el textil. Se dan órdenes en distintos países que regulan la cantidad de tejido a utilizar en las prendas. Esto lleva a fomentar la falda recta y lisa. Trajes con estilo militar, zapatos con plataforma de corcho más baratos que el cuero, etc.
París recupera la actividad de la industria de la moda, a través de exposiciones, y del diseñador Christian Dior creador del “el New Look“que ejerció una enorme influencia en el vestir de la mujer.

Segunda etapa. Fuerte impulso de la moda.
En el mundo de la moda se producen dos corrientes paralelas, por una parte la alta costura parisina empieza a revitalizarse. El diseñador más importante fue el español Cristóbal Balenciaga, que empezó en 1937 en París, donde se estableció, y creó una estructura completamente moderna. Se le dio el nombre de “el Maestro” de la alta costura, sus diseños con alta técnica de confección y creatividad, parecían obras de arte y además resultaban muy cómodos. Algunos trajes suyos son la base de las prendas femeninas de toda la segunda mitad de siglo. En 1967 con cuando se retiró el diseñador Balenciaga, se cierra lo que se ha denominado el siglo de oro de la moda, que nació en 1860 con Worth. Prácticamente desaparece la alta costura, al menos con el esplendor que mantuvo todo ese periodo.
Simultáneamente, en la década de los 60 y 70 surge una indumentaria de buena calidad y precios razonables. Se le llamó prêt-à-porter. Era ropa confeccionada en fábricas en serie, pero con un buen diseño, muy apta para los nuevos gustos de la mujer activa y trabajadora, es decir con un valor añadido estético y un sello personalizado. Es en estos momentos cuando empieza a popularizarse, a democratizarse la moda. Sería lo opuesto a una confección cuidada, artesanal, aunque con los adelantos en maquinaria de textil, algunas marcas de moda logran un buen acabado de las prendas. Las grandes firmas crean dos líneas: una de ropa exclusiva y refinada y otra, la de prêt-à-porter, que sostiene la marca de moda.
París sigue siendo la capital de la moda, pero durante el periodo de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos había seguido creando moda, y acrecentando su industria textil, de modo que Francia comparte hegemonía con otros países como USA y Gran Bretaña. Actualmente se habla del al triángulo de moda, París-Nueva York-Italia.
En estas décadas surge un fuerte protagonismo de la juventud, marcado por la revolución del mayo del 68 francés, buscando nuevos espacios de expresión distantes de los adultos, en el mundo de la canción viene representado por el nuevo estilo de The Beatles, y también se deja sentir en el campo de la moda.
La “mini” ideada por Mary Quant, el vestido corto que deja al descubierto los muslos, aceptada como estilo normal del siglo XX. La aceptación en masa de los pantalones que habían tenido su uso para diversas actividades de trabajo, deportivas, etc. El espaldarazo definitivo a la modernidad juvenil, vino de la mano de Andrè Courrèges, cuando presentó un conjunto pantalón como vestido de noche.
En este marco de protesta y rebeldía juvenil, como movimiento contrario a lo que se consideran convencionalismos sociales establecidos, aparece la moda hippie y folk.
El pantalón vaquero o jeans se convierte en la prenda estrella de la juventud americana y gracias al cine de Holywood, ha calado en gente de todo el mundo, de toda edad, clase, nación, como una prenda básica en el atuendo cotidiano. El jean es uno de los símbolos más característicos de la moda de este final siglo. No es ya una moda sino un estilo, una demostración de una forma de vestir menos obsesionada por el prestigio a través de la forma de vestir.
En las últimas décadas de siglo los grandes diseñadores y modistos toman como fuente de inspiración los estilos urbanos. Un ejemplo de esa mezcla de elegancia y estilo de la calle la ha logrado siempre el modisto francés, Yves Saint Laurent. En la década de los ochenta se ha alcanzado cierta estabilidad política y económica y la moda adquiere un estilo elegante y sobrio de la mano de diseñadores italianos como Giorgio Armani, éste crea trajes, y, en general, prendas funcionales y de gran estética. Su clientela es tanto la mujer y el hombre ejecutivos.
Un hecho decisivo para la moda de este siglo fue la aparición de las fibras artificiales: nylon, poliéster, lycra; al principio como sustitutivas de las fibras naturales más costosas, pero posteriormente son apreciadas por sus prestaciones y texturas. Se puede afirmar que gran parte de las variaciones e innovaciones que se producirán en el campo de la moda, están en la línea de investigar nuevas fibras que den lugar a tejidos diferentes. En esta última década más que el diseño, cabe destacar la innovación en los tejidos. Se inventan nuevas mezclas: tejidos plastificados, tornasolados, metalizados, imitaciones únicas; destacan los diseñadores japoneses como Issey Miyake, Yohi Yamamoto, etc.
Hacia finales del siglo XX se producen hechos tan trascendentales como la caída del llamado “telón de acero”. El mundo de la moda evoluciona hasta convertirse en una industria gigantesca. Una de las propuestas interesantes en la línea del desarrollo sostenible, es la idea de ropa reciclada en oposición a un sistema que continuamente crea cosas nuevas y descarta las viejas.
La moda se centra en el cuerpo como un objeto o prenda más a “llevar”, de ahí el auge de tatuajes, piercings y demás adornos corporales.
Se puede afirmar que a finales del siglo XX y principios del XXI, se ha producido un triunfo del prèt-a-porter, y sobre todo de las grandes superficies (Zara, Mango, Gap, H&M, etc.). Su éxito parece que reside en que se basan en las líneas de alta costura, haciendo sus precios asequibles, y sobre todo en la rapidez de la cadena de producción y distribución, consiguen que las diversas creaciones lleguen a distintos ambientes en tiempos record, logrando una expansión de la moda en todas direcciones y puntos geográficos.
La stola era el traje que la mujer romana casada usaba y era con muchos pliegues parecida a la túnica de los hombres. La subucula era larga hasta los pies y se ceñía con un cordón por las caderas y con un cinturón bajo los pechos. Podía estar decorado con una banda de color púrpura; en época posterior a la clásica fue sustituida por la túnica delmatica, una túnica muy elaborada que también llegaron a utilizar los hombres en lugar de la toga.

La palla era un manto, evolución del himation griego, que las mujeres utilizaban cuando salían en público, habitualmente cubriéndose lo cabeza. A veces la palla era sustituida por el supparum, manto de tela ligera que llegaba hasta los pies. El peplo era un manto rectangular que se unía en la parte derecha de la espalda con una fíbula, y se ceñia al cuerpo con un cinturón. El peplo ya venia de Grecia y se adoptó a la manera romana.

Otros trajes usuales entre los romanos fueron: el pallium, similar al himation griego y mucho más cómodo que la toga (las mujer es lo llevaban sobre la cabeza como señal de viudez). La lacerna era un manto similar a la clámide griega y se hizo muy popular.

La mujer romana podríamos decir que era muy coqueta. Un buen peinado era algo esencial y se cuidaba muchisimo. Sobre el peinado no voy a extenderme ya que un compañero del foro trato este tema con gran brillantez. Solamente apuntaré como curiosidad, que las damas que se hacían retratar en mármol, modelaban el cabello en mármoles sueltos para poder cambiar el peinado conforme a las modas.

Por enumerar algunos utensilios y complementos de adorno: acus (agujas largas para el peinado), pectines (peines), fibulae (hebillas y broches), periscelis (ligas), anuli (anillo), armillae (brazaletes), inaures (pendientes), monilla, torques (collares), speculum (espejo) 

miércoles, 7 de marzo de 2012

historia de la moda parte 4.

Romanticismo.Mediados del siglo XIX:

En la década de 1840, el color es el principal protagonista, aunque no es hasta finales de 1850 cuando se empiezan a utilizar los colores sintéticos. Hasta entonces solo se usaban pigmentos orgánicos e inorgánicos. A pesar de ello en esta década proliferan los colores muy vivos junto con los estampados, cuadros y rallas.
Los amplios cuellos y pelerinas caen en desuso, cediendo protagonismo a unos hombros cada vez más caidos y a unas mangas cada vez más ajustadas, al contrario que las faldas, que cada vez son más ahuecadas creandose para ello la crinolina, una especie de miriñaque, inspirado en los que se usaban en el siglo XVIII, pero esta vez de forma redonda. Este miriñaque se fabricaba con aros de acero flexible, que se sujetaban unos a otros a través de cintas o cosidos a una enagua confeccionada con tela de lienzo. El largo de las faldas llega nuevamente hasta el suelo.
Aunque estaban de moda los colores vivos, el aspecto de la mujer adquiere cada vez una imagen más recatada, usandose para salir a la calle unas capas cortas incluso en verano, y los consabidos sombreros de casquete cuya visera se va moderando poco a poco y ajustándose a la cara. El vestido era de una sola pieza y solía ir abrochado en la espalda con cordones y ojales; más tarde, a partir de 1845, se impuso una moda más práctica, y la falda y el cuerpo se confeccionaban por separado.
1850 El romanticismo.
En la década de los 50, en plena era romántica, la estética femenina adquiere su forma más delicada y sublime. Los trajes de noche de pálidos tonos y amplios escotes y los tonos oscuros y cuellos cerrados de los vestidos de dia, contrastan en una mezcolanza de recato y exibición.

Los rostros femeninos muy pálidos, como de porcelana, se consiguen a fuerza de usar incluso maquillajes con sustáncias toxicas que blanqueaban la piel.

El corset ciñe cada vez más la cintura, consiguiendo con esto el famoso "talle de avispa", que se ve incrementado gracias al vuelo casi imposible de las faldas, que aparecen enormes, sobre todo en los trajes de noche. Las mangas son largas y ajustadas hasta el codo, a partir del mismo se ensanchan dando pie a la llamada "manga pagoda". En los vestidos de noche la manga suele ser diminuta y muy rizada.

Debajo de la crinolina, las damas llevaban unos pantalones largos hasta los tobillos, estos solian ser de algodón blanco o franela y se adornaban con multitud de alforzas, vainicas, entredoses y bordados con pasacintas de seda.
Durante el dia se estilaban los tejidos deribados del algodón y la lana en tonalidades más bién oscuras, como el verde, el marrón, el violeta o el púrpura. Siguieron siendo populares las rayas y cuadros, así como las zarazas estampadas de flores. Para la calle estaban de moda las chaquetas cortas, que se llevaban ajustadas al cuerpo y abrochadas de arriba a abajo. Los sombreros seguian siendo como no, las capotas de tela endurecida o de paja, adornadas con cintas, encajes y flores, sobretodo en su cara interna, la cual enmarcaba el óvalo del rostro entre volantes de encaje y flores de seda. Se sujetaban con cintas de satén muy anchas y anudadas bajo la barbilla.

Los zapatos seguian siendo zapatillas muy planas.

Para la confección de los vestidos de noche, se preferian las tonalidades pastel en telas como la seda, el raso, el moiré o el tul, que se inventó entonces. Los escotes eran amplísimos en forma de barco y con un pequeño entrante a la altura del pecho en forma de corazón. Solian ir adornados de plisados bién de la misma tela o adornados con encajes, cintas y flores. Hacia 1860 las faldas eran tan grandes, que dos mujeres no podian sentarse juntas en un mismo sofá.
También se pusieron de moda los trajes de encaje, aunque solo los podian llevar las damas muy ricas, pues eran piezas carísimas. Estos encajes solian ser de Chantilly o Alençón y estaban confeccionados con tul bordado a mano. Un célebre vestido de encaje, fue el que lució la Emperatríz Eugenia de Francia para la Exposición Universal de París de 1867, donde 40 mujeres trabajaron durante 7 años.

A partir de esta década se establece definitivamente el color blanco para los vestidos de novia, como símbolo de pureza y virginidad.

El peinado de moda era con raya en medio y moño con bucles, o rodetes muy bajos acompañados de trenzas a los lados. Dentro de casa, las mujeres casadas usaban papalinas de encaje adornadas con cintas y flores. La convención del luto mantuvo a familias enteras vestidas de negro durante largos períodos.